domingo, 26 de enero de 2014

Elogio del individualismo: Jordi Cases contra Golisandro: 1-0

           Hemos de celebrar una noticia que en este país, Barçaluña, ha sacudido las estructuras del poder desde una iniciativa estrictamente individual: Un hombre, una denuncia, y que actúe la justicia. Ése camino de resistencia cívica individual es un ejemplo perfecto de lo que se puede conseguir con meditadas acciones contra las iniciativas separatistas y disgregadoras del secesionismo y del desgobierno de la actual Particularidad. El farmacéutico Jordi Cases, a quien se supone que el gobierno del NH Mas deberá dinero, como a casi todos los sufridos empresarios de esa actividad, se ha hartado de la opacidad de nuestras instituciones y ha arremetido judicialmente contra lo que a él le parecía un desprecio insufrible hacia un socio de su entidad, que se alardeara de haber pagado un precio de "ganga" por el fichaje del tercer mejor jugador del mundo. La primera reacción chulesca de Rosell: "Acepte a trámite la denuncia, señor Juez, que estaré encantado de ir a declarar" -su señora no dejará de repetirle aquello de "Sandrito, bonita oportunidad de haberte quedado calladito has perdido, bocazas"- ha sido seguida, sin embargo, una vez que el juez le ha hecho caso, de su precipitadísima renuncia al cargo de presidente del Barça, institución troncal del país, como bien se sabe. David le ha dado a Golisandro con  la piedra de la denuncia en toda la frente -lo cual no deja de tener mérito, porque ya se ha visto que el ex presidente Rosell no tiene ni dos dedos de frente- y lo ha dejado tumbado a los pies de los caballos, que han pasado sobre él sin respetar dignidades ni votos. Los antisecesionistas hemos de convertir a Jordi  Cases en una suerte de inspiración constante para que nos ilumine en esta tarea de oposición racional a los desvaríos políticos de quienes nos gobiernan, desde el poder y desde la oposición -único país del mundo en el que tal cosa sucede, lo cual nos convierte en un régimen político único en el mundo: el jefe del gobierno y el jefe de la oposición gobiernan conjuntamente: todo queda en casa, y quienes se opongan a ellos son anticatalanes, claro, como los viejos antiespañoles que creó el franquismo, pero no se vea en esta alusión una insidia contra el actual Movimiento Nacional secesionista, sino que léase El XVIII Brumario de Luis Napoleón Bonaparte, de Carlinhos Marx y se verá el porqué de la referencia. Ave, Jordi! Seguiremos tu ejemplo*!

*Espero que C's recoja el guante y se interese por esa partida opaquísima -al estilo tío Paco...- de unos ingresos que vendrán de los negocios de Jauja... 

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